Beatriz Fernández: «Desde los 10-12 años comencé a sentir algo especial hacia la dirección»

València,

Beatriz Fernández acaba de ser nombrada directora invitada de la Jove Orquesta de la Generalitat Valenciana. Un nuevo escalón para una directora en continuo crecimiento que recientemente también ha sido noticia por ser la primera mujer en dirigir el pasodoble El Fallero, del maestro Serrano, durante la Entrada de Bandas de Música de València de las Fallas 2017,

Natural de Paiporta, Beatriz Fernández Aucejo se licenció en clarinete por el Conservatorio de Valencia, en dirección de orquesta de viento por la London Royal School of Music (LRSM) y en dirección de orquesta por el Conservatorio de Murcia. También es diplomada en magisterio musical por la Universitat de València y titulada profesional de piano por el Conservatorio de Torrent.

Actualmente, es directora titular de la banda de la Lira Castellonera de Villanueva de Castellón, de la Orquesta Ateneo Musical del Puerto y de la Joven Orquesta de la Unión Musical de Llíria.  También es, desde finales de diciembre de 2016 subdirectora de la Banda Municipal de Barcelona.

Fue también la primera directora de la Joven Banda Sinfónica de la FSMCV en 2015 y dirigió la primera banda sinfónica de mujeres de México.

¿Desde qué edad sentiste atracción por la dirección?

Yo empecé a estudiar música en la Banda de Paiporta con el instrumento de clarinete, luego pasé al Conservatorio Profesional de Música de Torrent y, sobre los 10 ó 12 años, comencé a sentir algo especial hacia la dirección y el tema de las partituras.

Recuerdo que cuando estaba en el Conservatorio, hubo una asignatura optativa de análisis musical que impartían los profesores Javier Torres y Vicente Galvis en la que nos dieron a conocer la Sinfonía nº1 de Beethoven. Nos repartieron parte de la partitura para analizar. Y en ese punto fue más profunda mi atracción hacia la dirección, hacia ese tipo de análisis, hacia introducirme en un ámbito que no solamente es una línea melódica, como podía ser el clarinete, sino que ya tenía muchas más partes melódicas, contrapunto, instrumentaciones, etc.

¿Quiénes han sido los referentes que te han inspirado?

Mis primeros referentes fueron directores valencianos como Cristóbal Soler o Ferrer Ferran con los que hice cursos cuando tenía unos 15 años y empezaba con los estudios de dirección.

Quien de alguna manera me ha hizo ver la dirección desde un punto de vista totalmente diferente hasta el momento fue Carlos Kleiber. Es uno de los directores más prestigiosos a nivel internacional que ha habido en la historia. Aunque nos dejó hace unos años, sigue siendo una inspiración para mí, llegar a donde él llegó y fijarme en toda la parte técnica y artística que él ha demostrado. Además, destacaría Claudio Abbado o Mariss Jansons, directores afamados por su gran trayectoria musical que han dirigido grandes orquestas y han obtenido un resultado artístico muy brillante

¿Cómo te sentiste la primera vez que ejerciste como directora?

Cuando comencé, estaba estudiando dirección de orquesta y lo compaginaba con los ensayos como directora de una agrupación amateur. En ese momento sólo me preocupaba la parte técnica, aplicar lo que aprendía en clase y los consejos que me daban los profesores.

Con el paso del tiempo, maduras en todos los aspectos musicales, los movimientos, la parte técnica, la partitura, y ya te permites de alguna manera pensar en la parte emocional, en realmente qué es lo que se siente. Hoy en día lo que siento es gratitud por ver cómo los pasos que doy cada día se traducen en notas y en emoción que intento transmitir a mi gente, a mis músicos y a mi agrupación.

Todavía hay pocas mujeres directoras de orquesta y tú lo eres también de bandas de música, ¿qué destacarías en ese recorrido?

Aunque tal vez haya menos mujeres por la falta de referencia y estemos todavía un poco anclados en el pasado histórico, sí que es cierto que a lo largo del camino, desde que empecé, lo único que ha destacado en mí es las ganas de seguir adelante, aprender, de conseguir el sueño que uno se planifica y de hacer realmente lo que me gusta.

El camino, evidentemente, no es fácil. Como en todas las carreras o profesiones hay días satisfactorios y otros que no lo son tanto, pero siempre hay que remontar y seguir buscando nuestro sueño que, en mi caso, es el poder dedicarme profesionalmente a la dirección de orquesta, dirigir agrupaciones profesionales y poder disfrutar de la transmisión de sensaciones y sonido.

¿Te has encontrado con algún tipo de traba en el ámbito musical por el mero hecho de ser mujer?

Es probable que haya ocurrido algún tipo de problema o algún tipo de reflexión, pero yo no he sido consciente de ello.  Nunca he vivido un enfrentamiento directo.

En tu opinión, ¿qué cambios deben darse para que haya mayor presencia de las mujeres en las sociedades musicales y en la dirección?

Hay que abordar cambios desde el punto de vista educativo. Los formadores que lo hacen desde la especialidad directa, como es la música en conservatorios, desde institutos o bien desde primaria, es importante que tengan información de compositoras y directoras actuales y del pasado. No se habla sobre ellas por desconocimiento muchas veces. Todos conocemos a Mozart, Beethoven, pero pocos conocemos a una Fanny Mendelssohn, que es hermana de Felix Mendelssohn, o Ida Gotkovsky, que es una compositora francesa que ha escrito mucho para orquesta y para banda.

Todo esto es dedicación y, sobre todo, formación por parte de la Administración Pública al profesorado para que pueda insertar poco a poco toda esta nueva información con pequeños giños que se puedan mezclar dentro de lo que es el currículum habitual, adaptándolo para que todo sea mucho más normalizado.

¿Cómo fue tu experiencia al frente de la Joven Banda Sinfónica de la FSMCV?

Fue una experiencia extraordinaria. Hasta ese momento, no había tenido la oportunidad de estar como directora al frente de una agrupación joven. Estar en contacto continuo con gente joven que tiene un gran interés por la música, que la ama, que destacan no sólo en sus sociedades musicales sino en sus estudios artísticos en el conservatorio, te atrapa. Teníamos un gran contacto y una gran relación en los ensayos porque tanto ellos como yo queríamos dar el máximo para que el concierto fuera realmente brillante y pudiera ser disfrutado tanto por ellos como por el público. Fue una experiencia de la que aprendí muchísimo. Agradezco la confianza que la FSMCV depositó en mí para llevar a cabo ese proyecto y, por supuesto, animó a la Federación a que siga con este tipo de proyectos tanto para la Joven Banda como para su Orquesta.

¿Qué consejo le darías a las nuevas generaciones que quieran iniciarse en la dirección?

Simplemente, compartir lo que yo intento pensar cada día, que alcancen los sueños que tienen programados en ellos desde hace tiempo, que realicen lo que quieran ser en un futuro y tengan ganas de avanzar. La perseverancia es muy importante y la ilusión también. Aunque un día amanezca diferente al resto, ese día pasará y el siguiente debemos volver a levantarnos con las mismas o más ganas que el día que decidimos emprender el camino de la dirección.

Este año te has convertido en la primera mujer que ha dirigido la Entrada de Bandas de las Fallas, ¿qué ha supuesto para ti?

Fue una propuesta que acepté de inmediato y realmente me enorgullece que Junta Central Fallera contara con mi presencia en este acto tan importante para Valencia y para nuestra fiesta fallera.

Fue muy emotivo poder hacer entrada de banda con la banda que dirijo habitualmente, que es la Lira Castellonera de Villanueva de Castellón, tener el apoyo de todos mis músicos e interpretar el Fallero que es una pieza tan querida y simbólica para los falleros. Me enorgullece y estoy muy agradecida por la confianza depositada en mí, darme la oportunidad de disfrutar de ese momento y aportar mi granito de arena a un día como ése.

¿Cuáles son tus proyectos para 2017?

Mi proyecto es seguir con mi deseo de disfrutar en la dirección de agrupaciones profesionales teniendo como objetivo la orquesta o las bandas profesionales. El 8 de marzo tengo un concierto con la Banda Sinfónica Municipal de Madrid a la que he sido invitada por el director titular, Rafa Sanz, con motivo del Día de la Mujer que se llevará a cabo en total por 4 directoras. He sido invitada a dirigir la Banda Municipal de Santiago de Compostela, también una agrupación profesional. Y, cómo no, continuar con el proyecto estrella que me sorprendió a finales de 2016 que es el nombramiento como subdirectora de la Banda Municipal de Barcelona, estaré con ellos un año, haremos conciertos semanales y supone un gran reto.

¿Un sueño por cumplir?

Poder estar y vivir realmente para ser profesional de la dirección de orquesta es lo máximo para mí. Hablo de dirección de orquesta porque el repertorio orquestal es lo que he estudiado desde la carrera.

El poder estar al frente de una agrupación profesional, es decir, el poder estar y hacer música en directo y hablar de música, de esa emoción que conllevan conjuntamente las notas, los sonidos, con los músicos y el poder vivir profesionalmente de ello, es mi mayor sueño. Que mi día a día pueda ser compartir con grande músicos toda aquella literatura musical que han escrito grandes compositores del pasado y de la actualidad.