El valenciano Rubén Gimeno se pone al frente de la Orquesta de Valencia

El director valenciano Rubén Gimeno (Valencia, 1972), se pone de nuevo al frente de la Orquesta de Valencia en el marco del Festival de Música contemporánea ENSEMS que organiza el Institut Valencià de Cultura y coorganiza el Palau de la Música, que además es sede de varios conciertos. Gimeno se muestra muy ilusionado de volver a dirigir esta orquesta, la primera que escuchó en su vida, y de la que fue miembro durante un año.

La primera parte del concierto incluirá el estreno de la obra de Ferrer Ferran El gegant de fusta, composición para contrabajo y orquesta que contará con la participación del solista de la Orquesta de Valencia Javier Sapiña. Y continuará con La pasión amorosa para dos contrabajos de Giovanni Bottesini, en la que Javier Sapiña se unirá a Héctor Sapiña, profesor de contrabajo del Conservatorio Superior de Música de Aragón. Sin duda, un repertorio atractivo para el público, que tendrá la oportunidad de descubrir el lado más virtuoso de este instrumento.

El concierto se completará con la Sinfonúa núm. 11 en sol menor, op. 103 «El año 1905» de Dmitri Shostakovich, una obra que está muy vinculada a la infancia de Rubén Gimeno, ya que cuando era pequeño, su padre, director de una reconocida banda valenciana, la llevó al Certamen Internacional de Bandas de Valencia, y se pasó meses y meses escuchándola a diario.

No es la primera vez que Gimeno coge la batuta de la formación valenciana, pero sí lo hace en un momento de plena madurez profesional tras siete temporadas liderando la Orquestra Simfònica del Vallésde la que ha sido titular hasta el pasado mes de mayo. Unos años muy fructíferos durante los cuales ha dirigido también otras formaciones (Orquesta de Tenerife, Asturias, etc.) y que le han servido para «hacerme mayor en esta profesión. La dirección no deja de ser un oficio en el que vas a prendiendo día a día. El contacto con las distintas orquestas va haciendo que cada vez crezcas más como director y adquieras un mayor conocimiento de tu instrumento, que es la orquesta», afirma.

Este crecimiento no ha sido sólo artístico, sino que se extiende a otros ámbitos, incluidos los de la propia gestión musical. Para Rubén Gimeno, «la música no es solo un fin, es un medio de cohesión social, de unidad… se pueden hacer muchas cosas a través de ella. En mi opinión, el futuro de las orquestas, sean públicas o privadas, pasa por aumentar su presencia en la sociedad, participando en proyectos e iniciativas que promuevan la cohesión social».

Una vertiente en la que Gimeno tiene amplia experiencia, dado que el modelo de gestión de la Simfònica del Vallés (la única orquesta sinfónica de España organizada empresarialmente como sociedad anónima laboral, donde los trabajadores son a la vez propietarios), le ha permitido participar en iniciativas que otras orquestas comienzan ahora a plantearse. Como ejemplos, los proyectos sociales y educativos que desarrolla la formación catalana con distintas entidades o el flashmob que la Orquesta realizó en 2014 que ha alcanzado casi 74 millones de visualizaciones (https://www.youtube.com/watch?v=GBaHPND2QJg).

 

Después de la cita en Valencia, la agenda de Gimeno lo llevará hasta las Islas Canarias y Asturias, donde dirigirá respectivamente a la Orquesta Sinfónica de Tenerife y a la Orquesta del Principado de Asturias. En ambos casos lo hará, como en Valencia, con un repertorio sinfónico, aunque Gimeno no esconde su gusto por el repertorio lírico, que ha dirigido en numerosas ocasiones con magníficos resultados. «El margend e creación al abordar una ópera o una obra lírica es más amplio que en el caso de la música sinfónica. Hay muchos factores que influyen en el resultado final del trabajo, cosa que lo hace muy emocionante. En el caso de la sinfónica, los resultados son mucho más previsibles. En cualquier caso, el balance entre los dos es muy bueno, por lo que me siento a gusto en ambos», asegura.

Ya en el mes de mayo, Rubén Gimeno volverá al Principado para participar en el XXIV Festival de Teatro Lírico Español, y dirigir en el Teatro Campoamor de Oviedo Don Gil de Alcalá con dirección de escena de Emilio Sagi.